Santa Ana sigue siendo un lugar plagado de recuerdos. En cada esquina, en cada calle, en cada parada yace una parte de mi y en días como hoy me pregunto cuánto han cambiado las cosas. Me vuelvo a sentir de quince. Pequeña, perdida, sin saber a dónde ir, disconforme con mi vida y sola. La única diferencia es que pesan 12 años más sobre mi cuerpo y estoy más dopada que antes pero igual de conflictuada internamente. Quizás ya no escribo con tanto dolor ni las palabras brotan como maleza en mi boca, pero en el fondo se que sigo siendo yo. ¿Qué quería a esa edad? ¿Con qué soñaba (si es que lo hacía)?¿Cuánto de eso se cumplió? ¿Quería vivir sola, en el centro, ser adulta, independiente, ser historiadora, profesora? ¿Quién era y quien soy ahora? ¿Cuántas cosas cambiaron?
Cuánto se mantiene
He ahí el punto