lunes, 15 de febrero de 2016

Hay noches como esta en que añoro unos ojos cercanos a los míos, unas manos tibias y unas caricias suaves. Quisiera recordar lo que es querer, desear, añorar, pensar, ver... Los años no han pasado en vano, tengo el alma vacía de amor y de rencores, de odios, de recuerdos, de vida, de emociones. No espero nada porque no tengo nada, ni expectativas, ni anhelos. Las horas son eternas para un solitario y cortas para quienes conocen el amor. Las explicaciones están de más, la verdad me sale por los poros - no puedo/debo seguir mintiéndome, ya no más-

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Me pierdo en las calles en medio de recuerdos, que parecen tan lejanos como el día que culmina. Me pierdo en conversaciones banales y vacías...