jueves, 19 de diciembre de 2019

ciclos

Te quise. 
Te necesité.
Te extrañé 
Te desee
Me aferré.
Me desvelé
Me ilusioné
Sentí
Fluí
Me arriesgué
Me caí
Me desmoroné
Me rompí
Me alejé
Volví
Lo intenté
Me fui
Te dejé ir
Nos dejé partir
Me vacié
Me quebré
Me aferré
Solté
Fluí
Sané

martes, 19 de noviembre de 2019

bye

Algo terminó de cuajar entre nosotros. Una mezcla entre entendimiento y dolor. Es algo tan implícito que no podemos verbalizarlo. Que nos lleva a escudarnos en este silencio que me  mata porque vuelvo a reconocerlo. No es un dolor nuevo. Es solo una vieja herida que vuelve a arder. Este silencio es miedo. Si. Miedo a involucrarnos más, tanto que no podremos desprendernos después. Es el miedo a sentir más de lo que sentimos. Porque sabemos que esto no tiene ni pies ni cabeza. Ni forma. Ni presente ni futuro. Solo forma parte de un cruce de cables que no debió ser. Y que no será. Me duele haber llegado a quererte así porque realmente no quería. Porque ahora que te extraño no estás ni estarás jamás. Porque contigo no hubo muros que instalar. Porque solo fluimos como el río que sigue su curso con naturalidad. Duele porque en algún sentido esperé que fueras lo que nunca serás. 
Algo terminó de cuajar entre nosotros. Y es que debemos decir adiós de una buena vez. 

domingo, 17 de noviembre de 2019

equivocada

Abrazame toda la noche y que la Luna sea testigo.¿Qué es eso que se desprende de nosotros? Qué es ese fuego que me quema cuando te pienso. Que es eso que no pudimos/quisimos olvidar.
Qué es ese lenguaje que nuestros cuerpos hablan. Cómo descifrarlo. Para qué?
Para qué si ambos sabemos lo que es sin decirlo.
No hay necesidad de más palabras. Han sido suficientes y pucha que nos han herido.

Solo me basta con saber que estás.



Cierto?

...

sábado, 16 de noviembre de 2019

tierra

Hoy me permito sentirme débil. 

Hoy siento que la realidad me abruma ,el pasado me pesa y el futuro me provoca ansiedad. 



Hoy mi cuerpo grita lo que mi alma no puede expresar con palabras. Hoy somatizo mis temores y los 
adormezco con pastillas.  


Hoy los dibujos y colores no bastan.






Hoy me siento más sola que nunca. Y más desconectada y perdida de mi misma como hace años no lo estaba. Siempre creí saberme el final de la canción o al menos la estrofa siguiente. Ahora no hay canciones que cantar. Solo quedan las que se escribirán. Y esa hoja en blanco es la que me aterra. Me paraliza. Me descoloca. Me inseguriza. Hoy me siento débil. Perdida. Sola. Ya no se que puertas tocar y cuales cerrar. Vuelvo erraticamente una y otra vez a aquellas que creí conocer, que sentí seguras, mías. Pero las encuentro clausuradas. 

Como tú. 
Lejanas, distantes, frías, ajenas. 
Lejos de mí. 




Hoy solo soy yo y mi debilidad. Mis fragilidades. 
Hoy me aferro al pasado porque me lleva al instante en que fui feliz. 
En que el mundo se paraba por completo en tus ojos. 
Eran los ojos de la adolescencia. 
Los ojos de la profundidad. 

Los mismos que volví a encontrar años después en medio de arboles y lagos. 



Pareciera ser mucho mas placentero recordar. Recordar el amor que volver a sentirlo realmente. 


simonprades culturainquieta18Hoy me permito sentir la debilidad. Abrazarla. Hacernos amigas para seguir juntas.






Hoy no se trata de ti. Tal vez nunca lo fue. 



Hoy se trata de mi y mi debilidad. De mis miedos.












Hoy me fragmento. 

Hoy soy humo. 


Hoy busco la forma de armar nuevamente el puzzle de mi vida. 


Hoy soy hojas secas. 









Hoy vuelvo a ser tierra. 

miércoles, 17 de julio de 2019

En el camino

Apaga la mente. Enciende tu alma. Deja el control y solo siente. Suelta el manubrio y solo fluye. Deja que el corazón hable por si solo. Eres tú. Siempre serás

sábado, 18 de mayo de 2019

cuando no la esperas

                                                                                                                            
te llega 
la brisa de la cordillera




































Así de pronto. 
De imprevisto.
Ni en el mejor (peor) de los sueños. 
Sin aviso,
mi mañana se volvió un caos. 
Mantuve la calma durante todo el día.
La mantuve cuando te vi en la banca de la plaza y me abrazaste después de tanto tiempo.
La mantuve cuando me mirabas sin decir nada y yo solo sentía unas ganas enormes de perderme en esos ojos.
La mantuve cuando caminamos entre arboles, zorzales y otoñales hojas secas del parque.
La mantuve cada vez que reíamos como viejos amigos, como dos almas que se vuelven a sentir a pesar de la distancia, de las palabras mal dichas, de los silencios, de las noches en vela y del tiempo. La mantuve cuando volví a sentir tu corazón en un cálido abrazo en medio de una escalera. 
La mantuve cuando nos despedimos. Cuando solo quería decirte que no te fueras, que te había extrañado mucho, que vinieras y dejáramos que las horas corrieran solas, sin prisa.
Mantuve la calma,
pucha que lo intenté,
pero cuando la luna llena apareció,
me desmoroné. 
Otra vez.
Pese a que una noche antes
cuando extraña y repentinamente me acorde de ti en medio del insomnio,
me dije con certeza:
la herida está cerrada.
Pero tu llamada de las 11 am me recordó que no lo estaba.
Tú mirada hizo eco por dentro, caló tan profundo que solo pudo decirme a gritos que todo lo que sentía por ti
seguía ahí. 
Siempre ha estado. 
Y quizás siempre estará.

volver

Me pierdo en las calles en medio de recuerdos, que parecen tan lejanos como el día que culmina. Me pierdo en conversaciones banales y vacías...