Hace un tiempo di por cerrado esto porque creí que no lo necesitaba más,
que todo en mi estaba lo suficientemente claro como para no tener que escribir
para encontrar respuestas. Creí, ingenuamente, que todo estaba resuelto,
que era una especie de ave fénix que renació de las cenizas y todas esas
cursilerias de cine, pero no.
Anoche descubrí que no,
que nunca dejaremos de descubrirnos a nosotros mismos y que debemos
dejar ir para seguir;
dejar que las emociones fluyan, los miedos, las penas y las culpas
para avanzar o siempre estaremos/re estancados/da.
Anoche le explicaba a un buen amigo que creo sentir una especie de
conexión cósmica estelar con algunas personas;
llamemoslo intuición, sexto sentido o solo tincada,
pero es capaz de mostrarme un abanico de alternativas
como caminos paralelos o
simplemente me impulsa a tomar ciertas decisiones, a arriesgarme.
De vez en cuando le hago caso, pero la ultima vez que lo hice me valió una pena más.
Tienes el corazón oprimido- me dijo mi amigo;
quizás siempre lo supe pero debieron abrirme los ojos y quitarme la venda
para poder ver lo que puede ser hasta obvio.
Hoy tengo esa tincada. Debo resolverme;
debo dejar ir y vomitar todo lo que me oprime el alma.
Debo romper con las ataduras que yo misma me he puesto para no sufrir,
pero en ese loco afán de reprimirme, solo he conseguido
una buena porción de soledad
y lo que es peor, me he negado el derecho a elegir mi camino,
me he negado el derecho a aceptarme y he dejado
que los demás influyan en mi,
Me he vuelto un títere triste y ciego,
que acaba de darse cuenta de las cuerdas que lo atan
a una realidad que no le es propia y donde hace rato se siente ajeno.
Volví aquí para eso, para liberarme,pues no encuentro otro modo.
Si tuviera que empezar por enumerar como me siento,
tendría una lista de verdades y mentiras, que tal vez termine
siendo mas falsa que mis intenciones o que esta entrada.
Cuesta dejar que las emociones salgan, cuesta mas de lo que creí.
Empecé esta entrada pensando que solo seria cosa de escribir
y vomitar todo de una vez, pero es mas complejo de lo que parece.
-Una cosa es decirlo y otra muy distinta es sentirlo-