Junta cada uno de los pedacitos rotos de tu alma
Obsérvalos
Tómalos con tus manos
y siente su palpitar.
Abrázalos con cariño
porque son parte de tu memoria.
Siente como te queman las manos
como arde en cada centímetro de tu piel.
Hazlo con calma, no hay apuro,
el tiempo es un fiel compañero.
Confía en su rimbombante tic toc.
Deja que el calor los derrita por completo
y siente como te inundas por completo
en una mezcla hermosa de placer y dolor.
Ahora, abre tus manos,
y vuelve a construir tu mapa interior.