miércoles, 20 de diciembre de 2017

sanar

Hay palabras que han salido desde lo mas profundo de mi alma, de ese rincón perdido, escondido, que solo reservo para mi. De todas ellas no me arrepiento de ninguna.


Todas fueron dichas, pensadas o plasmadas en algún borrador en el momento preciso en que las sentía oprimir mi pecho.


Por lo mismo no voy a juzgar los sentimientos expresados del pasado con la mirada fría del presente, porque no es justo. 



























No es justo para mi, ni  pa todos los desvelos que me hicieron ver el amanecer sin haber dormido nada.


No es justo para todas esas veces  que mi estomago se retocijó, no de dolor, sino de nervios.


No es justo para para todas las situaciones en las que me vi feliz como una lombriz.


No es justo para todos los cuestionamientos que hice sobre mis creencias, ideales, pilares y sueños.


No es justo para todas las decisiones que tomé con una cuota de temor  y de coraje entre medio.


No es justo para todo lo que llegue a sentir, da igual si estuvo bien o mal.


No es justo para ese coraje que me guió hacia donde realmente quería estar, sin saber a lo que iba y arriesgandome como hace años no hacia.


No es justo porque volví a creer , a sentir, a seguir mi intuición aunque me llevara a un abismo.


No es justo porque de todo ese mix de emociones emergió una nueva versión de mi y tratar de borrar esa parte, es borrar una parte también de mi.



volver

Me pierdo en las calles en medio de recuerdos, que parecen tan lejanos como el día que culmina. Me pierdo en conversaciones banales y vacías...