No pude dormir imaginando lo peor. Al dia siguiente no apareciste en el trrabajo. ¿Sabes lo que me hiciste sufrir? No porque haya estado tan, tan enamorado; pero, loca, eres parte de mi vida. Además, todavia tienes libros mios que hubiera querido recuperar y todos mis CD de Los Beatles.
Bueno, ayer me contaron la historia completa. Aun no puedo creerlo. Alguien se enteró del tipo ese que te hizo dedo y ni tonta ni perezosa te fugaste, fechada por él, a Valparaiso. No te conozco, resulta que al mes te casaste y no tuviste siquiera la amabilidad de avisarme.
Según la chocha de tu mamá, estás embarazada y vas a dar a luz por estos dias. Me confesó tambien que me recuerdas mucho y que si la guagua sale hombrecito lo vas a bautizar con mi nombre, ¡Eso si que no cabrita! ¡Mi nombre no, te lo prohibo! Con el nombre de la gente no se juega, ¡te lo prohibo!
Urbina, J. Derrumbe.