Hay veces en que el coraje y las ganas de hacer algo no bastan.
Será que todo confabula en contra
o que no es el momento, dirán otros.
Es difícil elegir
y mas aún
decidir,
escoger
al borde de un precipicio, apostando a la suerte o a un par de dados.Pues, aquí estamos,
contando las horas,
una vez mas,
para seguir
sin mirar atrás, sin dolor, sin frustraciones, sin ilusiones,
tratando de encontrar en algún lugar de mi alma, aquello que me llene el corazón o simplemente una verdad.
Igual estoy viva, no soy de hierro. También siento miedo.