Estamos tan ensimismados en nosotros mismo que olvidamos un poco el mundo fuera de las pantallas o de todo filtro. Vivimos reprimiendo los impulsos que nos hacen distintos a un procesador. Reprimimos el amor por considerarlo efímero; reprimimos lo sexual por un tabú; reprimimos el llanto por ser una debilidad; la risa por lo inoportuna, pero no reprimimos lo ridículos que nos vemos al seguir estereotipos, al seguir la corriente dejando de ser lo que somos.
¿Habrá algo mas allá de todo este maquillaje? ¿En que minuto somos capaces de ver lo esencial ? ¿Cuando descubrimos lo frágiles que somos sin tanta parafernalia cibernética? - Cuando estamos en los momentos mas limites y mas angustiantes . Cuando no hay un like que te levante, cuando no hay un tema por bailar, cuando no nada mas que uno y el alma en la mano. Cuando estamos solos.